Por Fernando Oz

La comprensión del significado de “cadena de mando”
y “espíritu de cuerpo” no impidió que el ministro de Seguridad de Buenos Aires,
Sergio Berni, y su par de Misiones, Marcelo Pérez, evitaran que las
fuerzas de seguridad a su mando se insubordinaran por reclamos salariales. La
crisis policial que estalló en ambas provincias —con una semana de diferencia—,
se da en un evidente contexto que busca desestabilizar el gobierno de Alberto
Fernández
.

Nadie puede decir que Berni, el teniente coronel
médico que ya fue secretario de Seguridad de la Nación durante el gobierno de Cristina
Fernández de Kirchner
, no tenga experiencia en el conocimiento del mando y
comando. Lo mismo se puede decir de Pérez, el guardiamarina de reserva que este
año cumplirá cinco años como ministro de Gobierno a cargo de la policía de
Misiones.

Ambos funcionarios saben que nadie paga en el supermercado con una arenga sobre el “espíritu de cuerpo”. También saben que una vez que la “cadena de mando” se rompe, es muy difícil que las cosas vuelvan para atrás y los actos de sedición hay que sancionarlos con todo el rigor.

***

Un mecanismo en marcha

El analista político Raúl Timerman dijo el
martes por la noche que la oposición crea “climas desestabilizantes”. Los
antecedentes recientes parecen darle la razón.

El lunes 24 de agosto el expresidente Eduardo Duhalde
rompió el hielo cuando dijo que “es ridículo que piensen que el año que
viene va a haber elecciones
. ¿Por qué va a haber elecciones? Tenemos un
récord, la gente no lo sabe o se olvida: entre 1930 y 1983 hubo 14 dictaduras
militares, presidentes militares”. Parecía convencido y cómodo en el programa
televisivo Animales Sueltos, por América TV.

Al otro día ratificó sus dichos y volvió
a sugerir la posibilidad de una ruptura del orden constitucional
.
Opinó que se atraviesa “un momento preanárquico” y advirtió que si “no nos
damos cuenta lo que sucede en las clases medias que se desmoronan”, tras lo
cual agregó: “Te van a matar no por una bicicleta, (sino) por un bizcocho”.
“No hay que golpear las puertas de los cuarteles cuando el deterioro social
llega a un límite de anarquía. Eso tiene color y olor a sangre y pasa en el
mundo”, añadió el exmandatario.

El “desenganche de la realidad” duró más de 48 horas
y en una entrevista con Mauro Viale admitió que “no tenía que haber
dicho” lo que manifestó sobre un escenario golpista en el país. Y se justificó
diciendo que sus polémicas declaraciones se dieron a “una repuesta vinculada
con la pérdida momentánea de la mente, que se desengancha de la realidad”.

Exsenador radical Ernesto Sanz también agitó
el clima: “esto explota en cualquier momento, por lo que hay que prepararse
para asumir responsabilidades de Gobierno antes de 2023
”. Otras voces de la
oposición también aceitaban el mecanismo, como Elisa Carrió, Patricia
Bullrich
o su ex asesora Florencia Arietto, quien —un día antes que
estallara el alzamiento policial— se le escapó en un programa de la cadena de noticias
del Grupo Clarín TN que sabía sobre “una reunión, (en a que) están
viendo de hacer algún tipo de movilización para pedir mejoras salariales y el
respaldo que no tiene
”.

Timerman, en su análisis en el canal de noticias C5N,
habló de una suerte de mecanismo armado para crear un clima “a través del
instrumento más poderoso que tiene la oposición, que es el poder mediático
”.
La descripción del mecanismo está a la vista:

  • “Primero empiezan con el miedo,
    atemorizan a la sociedad. Hay inseguridad, hay tomas de tierra, hay
    expropiación de empresas, hay ocupación de casas de veraneo, quieren paralizar
    el Congreso, crean el miedo”.
  • Miedo que luego “se transforma en
    angustia” que es canalizada a través de las redes sociales y terminan generado diversas
    acciones como la quema de barbijos en el Obelisco.
  • Y opinó que “acá están reproduciendo lo
    que hacen los movimientos neonazis en Alemania”, “está todo armado, todo
    orquestado”.
  • “Mauricio Macri vuelve de vacaciones y
    presenta un escrito a la oposición que quiere negociar con el gobierno”.

En definitiva, el consultor político calificó a la “oposición”
de “fantástica porque cuando ganan quieren perseguir a los opositores y
quieren cogobernar cuando pierden
. Es muy difícil establecer un diálogo en
esas condiciones”.

Con tantas señales del universo a la vista, cuesta creer que los reclamos policiales en Buenos Aires hayan sorprendido al ministro Berni. El viernes pasado el gobierno Nacional anunció un plan de 37 mil millones para un plan de seguridad para la provincia que gobierna Axel Kicillof que incluye hasta nuevos patrulleros.

***

De espíritu incendiario

La protesta policial en Misiones duró casi 48 horas y
también estaba anunciada, al menos internamente
. El martes a la mañana una
pequeña protesta de ex policías y familiares de integrantes de la fuerza
comenzó a crecer en la Plaza 9 de julio, reclamaban un aumento en la escala
salarial. Las principales críticas iban en contra del ministro de Gobierno.

Los jefes anteriores le entregaron todo al ministro mientras el personal policial se tiene que ir a comprar el uniforme”, dijo uno de los manifestantes. Somos suficientes y a ellos se les va a incendiar la provincia así”, amenazó sin pelos en la lengua el oficial retirado Oscar Amarilla, uno de los voceros del reclamo.

Entre sirenas de protesta y música de fondo, frente a la Casa de
Gobierno la “familia policial” superaban las 400 personas a simple vista.
También circularon audios y videos sobre personal policial y familiares que
comenzaban a salir de diferentes puntos de la provincia rumbo a la ciudad de
Posadas.

Rápido de reflejos, el gobernador Oscar Herrera Ahuad pidió que
se reciba el petitorio y minutos después ordenó armar una mesa de negociación
para resolver la crisis que no paraba de trepar. Horas más tarde el gobierno
entregó una oferta de aumento salarial y los representantes de la protesta la
rechazaron
.

***

Con apoyo de la cúpula

Mientras el Gobierno analizaba una segunda respuesta, trascendió por diferentes medios un audio del comisario general Zenón Cabrera donde le decía a una jefa policial del interior:Los vamos a echar de la Policía, así como suena, sumario a disposición de la Justicia Federal, que vayan a pelear al juzgado Federal por sedición.

Casi como en un acto de
comedia, en el mensaje de voz enviado presuntamente a la jefa de la Unidad
Regional de San Vicente, Martha Cervantes, el jefe de la policía dice: “No
quiero saber nada de los reclamos”. Y lavándose las manos agregó: “Acá los
petitorios ya se hicieron, está todo presentado ante el ministro
”.

En el sketch también advirtió: “Vamos a empezar a actuar diferente, no vamos a permitir, quiero nombre y apellido de los que se levantan”. Y luego agregó: “Hasta los familiares le vamos a soportar, pero que abandonen el servicio, eso ya es un delito, así que vamos a ir con todo”.

Por la tarde, el jefe de la Policía salió a hablar con los manifestantes que se habían movilizado hasta la jefatura de la fuerza y negó haber decidido tomar represalias contra los policías que se plegaban a la protesta. Y cuando le consultaron si acompañaba el reclamo salarial tarareó que “sí” pero aclaró: yo no tengo el poder de decisión.

Los integrantes de la
protesta utilizaron desde los enchufes de la jefatura de Policía para
musicalizar y darle sonido a los voceros de la protesta, hasta los baños. Los
aplausos que se escuchaban desde las ventanas del edificio policial aportaban
al clima, como si la propia cúpula policial se hubiese integrado al reclamo.

***

¿Interna y falta de
conducción?

Fuentes del gobierno aseguraron a #PuenteAereo que desde hace unos 20 días ya se sabía que estaban frente a un conflicto policial en puerta, pero nadie hizo nada. Ni el ministro de Gobierno ni el jefe de la Fuerza lograron contener el reclamo y la subordinación de la policía. Nadie cree que Asuntos Internos y la inteligencia policial no hayan tomado nota de lo que se estaba gestando, o que la cosa los tomó por sorpresa.

Algunos creen que todo fue
producto de una interna entre el Pérez y Cabrera, el primero habría dejado que
todo avance para que la crisis se lleve puesto al segundo
. Teoría que dejan
trascender desde el entorno del jefe de la Policía.

El reclamo duró hasta el
miércoles pasadas las 22 horas. El que llevó la negociación y terminó
resolviendo el conflicto fue el diputado nacional Ricardo Wellbach.
Mientras el legislador todo terreno manejaba la crisis, el ministro de
Hacienda, Adolfo Safrán, equilibraba los números.

Wellbach se mantuvo en
contacto permanente con el gobernador. Para los principales representantes
de la protesta las figuras de Pérez y Cabrera habían perdido toda legitimación
.

Desde el primer momento,
Herrera Hahuad entendió que el reclamo de la fuerza era legítimo. “El único
sector que tuvo una pérdida real durante la crisis por el coronavirus fue la
policía, cobró menos porque los adicionales que hacían en instituciones
privadas prácticamente desaparecieron”, dijo el gobernador después de hablar
con algunos familiares de policías. Los adicionales que se recibe para la
policía, representan unos 40 millones de pesos.

“Les corresponde y no se
tomó ninguna medida”, habría dicho el gobernador, como un tiro por elevación
por la “inacción” de los responsables de la conducción de la fuerza.

***

Con aumento y sin sanciones

“No habrá sanciones administrativas ni judiciales” por los hechos ocurridos, anunció el miércoles por la noche uno de los representantes de la fuerza amotinada. El segundo punto del acuerdo con el gobierno también fue beneficioso para la fuerza: “el aumento que fue propuesto por los representantes de la familia policial” fue “aceptado por las autoridades provinciales”.

Después de leer la nueva
escala salarial, el representante que actuó como vocero de la cúpula policial, del
resto de los uniformados y sus familias, aclaró que seguirán abiertas las
negociaciones sobre otros puntos del reclamo
. Y no quiso soltar el
micrófono sin dejar de resaltar: “Tenemos que valorar la amnistía que se le
ha dado al personal policial que estaba en actividad y que estaba cometiendo un
delito
”.

A todo esto, según la nueva
grilla policial el jefe de la fuerza ligó un aumento salarial por lo que pasará
a ganar poco más de 85.000 mil pesos. Durante la negociación, a ningún jefe
de la policía se le ocurrió proponer que el aumento sea solo para los cuadros
medios o subalternos mientras dure la crisis
, y destinar el aumento que les
correspondería para que los agentes y oficiales recién recibidos puedan practicar
tiro blanco.

En el gobierno aseguran que
no cedieron ante el reclamo: “simplemente resolvimos un problema y era justo
hacerlo
”. También dicen que pese a la protesta no se cortaron las guardias
y no se tomó ninguna comisaría.

Una fuente de la renovación que
mantiene diálogo diario con más de un funcionario del Poder Ejecutivo nacional,
opinó que el gobierno provincial resolvió “de la mejor manera posible. Teniendo
en cuenta la difícil situación por el coronavirus, la situación de la economía
mundial y el clima desestabilizador, yo también hubiese cedido algunas cosas
porque era peor dejar que la crisis crezca, algo que no beneficia a ninguno de
los dos gobiernos”.   

***

Bola de nieve y pérdida de autoridad

Las protestas policiales en Misiones ensalzaron los reclamos
salariales de otros sectores del Estado, como es el caso de los trabajadores de
la salud y docentes. Una bola de nieve similar se avecina en Buenos Aires.

Si la cúpula Bonaerense sigue en la fuerza cuando se arregle el conflicto, Berni tiene que dar un paso al costado y renunciar al cargo. Lo mismo debería hacer Pérez si el gobernador decide no pasar a retiro a los jefes de la policía de Misiones.

El papelón del jefe de la policía de Buenos Aires, Daniel
García
, ante sus subordinados acantonados en el Puente 12, en La Matanza,
no tiene retroceso. Tanto él como el misionero Zénon Cabrera perdieron
autoridad.

El comando es la facultad que tiene un superior, en cualquier tipo de organización, para impartir órdenes en el ejercicio del cargo asignado por nombramiento expreso. El asunto del mando es mucho más complejo, ya que es un atributo que se obtiene a través del propio mérito, son los propios subordinados quienes otorgan el poder del mando.

En ese sentido el comando es una oportunidad legal
de ejercer determinada autoridad. En cambio, el mando se adquiere con la
voluntaria obediencia del subordinado, y para llegar a esa instancia se
necesita ejercer el liderazgo, que se desprende, entre otros factores, del
justo criterio. El comando es el ejercicio de responsabilidades, el mando es
más bien la aptitud especial y personal de influir sobre los ascendientes.

La clave fundamental para sostener el comando es desarrollar y afianzar el mando. Una de las bases fundamentales para el correcto ejercicio del mando es el de no perder jamás de vista la realidad de las situaciones y conocer el estado emocional y las necesidades de quienes se encuentran bajo su comando. García y Cabrera por ahora siguen con el comando de sus respectivas fuerzas, pero indudablemente perdieron el mando y cualquier tipo de autoridad. Habrá que ver cómo quedan parados Berni y Pérez.

La crisis policial evidentemente se transformó en una crisis de autoridad, más allá de la maquinaria de desestabilización que puso a funcionar la oposición.     ♣♣♣

#PA.

Jueves 10 de septiembre de 2020.

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