Por Cristian Franchi


Más de la mitad de las provincias no comenzarán las clases tras el receso invernal. El gobierno acordó con nueve gobernadores y desembolsó 2.300 millones para el regreso a las aulas.  

Es
un hecho. De no mediar inconvenientes y futuros rebrotes de coronavirus, las
clases retornarán en una buena parte del país. Aunque no será en la mayoría, ya
que 14 provincias todavía ponen reparos y con lógicas razones, la situación
sigue siendo apremiante y las condiciones para volver a las aulas siguen sin
ser las adecuadas.

Este martes, el ministro de Educación Nicolás Trotta mantuvo un encuentro virtual con los nueve gobernadores que desde el inicio de agosto volverán a abrir las escuelas. A la cita educativa asistieron Raúl Jalil (Catamarca), Gildo Insfrán (Formosa), Sergio Uñac (San Juan), Omar Perotti (Santa Fe), Alberto Rodríguez Saa (San Luis) y Juan Manzur (Tucumán), además del radical Gustavo Valdés (Corrientes), el misionero Oscar Herrera Ahuad y el santiagueño Gerardo Zamora.

Ese
ramillete y el resto de los gobernadores recibirán una asistencia nacional
total de $2.300 millones para reforzará los recursos locales para la vuelta a
clases.

Según
se acordó, los distritos que retomarán el ciclo lectivo presencial tendrán un
regreso escalonado, con asistencia alternada. La prioridad será para los los
últimos cursos de los niveles, tanto de primaria como de secundaria, pero los
funcionarios no descartaron que el regreso pueda incluir más grados en aquellas
zonas donde no se registraron contagios, especialmente en las rurales.

Pero
la gran mayoría de los alumnos del país deberán seguir esperando y continuarán
por un buen tiempo lidiando con las clases virtuales.

En Buenos Aires, sería el interior de la provincia la que se sumaría al esquema de reapertura desde agosto. Días atrás, el gobierno de Axel Kicillof estimaba que 71 partidos, todos ellos en fase 5, retomarían la actividad presencial después de las vacaciones de invierno. Sin embargo, varios intendentes pusieron reparos y la proyección se volvió incierta.

El gran
interrogante sigue siendo el AMBA. Entre la Ciudad y el Conurbano aglutinan más
del 90% de los casos y reanudar las clases, aunque en forma gradual, implicaría
un desafío extra para el transporte público. En la región metropolitana
aguardarán la evolución de los contagios, pero hoy la vuelta parece lejana.

Chaco sigue
teniendo serios problemas. La cantidad de muertos sigue creciendo y la curva de
contagios lejos está de aplanarse, por lo que el regreso a clases presenciales
está descartado en el corto plazo.

En la provincia gobernada por el peronista Jorge Capitanich se piensa en un sistema bimodal, combinando presencialidad con no presencialidad. Una especie de plan B, pensando en volver aunque no se sabe cuándo.

En La Pampa
y en la Patagonia no hay una fecha determinada. En esas provincias las
autoridades y gremios docentes coinciden en que se tienen que dar ciertas
condiciones para que ocurra. Es que la situación cambia día a día y no se sabe
qué ocurrirá en agosto.

Más allá de la situación por pandemia, el otro impedimento es el climático y el crecimiento de enfermedades respiratorias. “No podemos arriesgarnos a volver y estar en contacto con mucha gente, va a ser difícil y muy complejo”, advirtió Lily López, secretaria general de la Unión de Trabajadores de la Educación de La Pampa.

Mendoza es
una de las provincias que ya decidió los pasos a seguir. El titular de la
Dirección General de Escuelas José Thomas reconoció que el restablecimiento del
cursado convencional aún aparece lejano. En realidad, lo que aparece como
escenario más optimista es, justamente, una convivencia entre el sistema
virtual que hasta ahora primó y una asistencia gradual y en diversas
modalidades (por turnos, por grupos o burbujas y hasta en lugares que no
necesariamente serán los edificios escolares) hasta fin de año.

Con Salta y
Jujuy también descartando el regreso a las aulas, el Gobierno nacional se
enfoca ahora en entablar el diálogo con otro lote de provincias en la que la
situación es puro interrogante. Es el caso de Entre Ríos, La Rioja y Córdoba,
donde la decisión pasa a ser pura y exclusivamente de los gobernadores.

“Vamos a tener diálogo en los próximos días para poder seguir trabajando en estas mesas que nos permiten la coordinación de un regreso a las aulas. La decisión del regreso, a partir de la aprobación de los protocolos, corresponde a cada gobernador. Nosotros estamos para colaborar con la construcción de los consensos”, dijo Trotta en la conferencia de prensa tras la reunión.

Luego, explicó que también serán los gobernadores los que deberán plantear sus necesidades para acceder a los recursos adicionales que se crearon con la reasignación de partidas de programas de financiamiento internacional que tenía el Ministerio de Educación. ♣♣♣

#PA.

MIERCOLES 15 DE JULIO DE 2020.

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