Por Cristian Franchi


Basados en el exitoso modelo de negociación que llevó adelante Martín Guzmán, una docena de provincias corren contrarreloj para saldar sus deudas.

El
acuerdo entre la Nación y los acreedores privados por la deuda emitida bajo ley
extranjera aceleró los procesos en las provincias. Hoy, una docena de distritos
está con procesos de discusión abiertos por un total de US$13.225 millones,
cifra que abarca a 28 bonos. Algunas estrategias están más avanzadas que otras,
con ofertas ya presentadas y otras que cuyos contactos recién se están
iniciando.

También están las que deciden pagar mientras negocian y las que no lo hacen y se acogen a los períodos de gracia. Para el ministro de Economía Martín Guzmán es “muy importante” que resuelvan esta situación. “Cada provincia que tiene un problema de endeudamiento en dólares le genera un problema al resto de la economía, porque hay una sola caja de dólares, que es la diferencia entre lo que el país exporta e importa”, explicó durante el discurso en el Museo del Bicentenario.

En ese aspecto, Guzmán les solicitó a las provincias respetar los “lineamientos de sostenibilidad” que estableció el gobierno nacional y puso como ejemplo a la provincia de Buenos Aires, que planteó una estrategia similar a Nación, con extensión de plazos, quita de capital, pero mayor recorte en intereses. La provincia busca reestructurar pasivos por 7.148 millones de dólares. El gobernador Axel Kicillof describió la deuda como “impagable”. Sólo este año tiene vencimientos por 220 mil millones de pesos, algunos de los cuales dejó de pagar, por lo que se encuentra en una situación de virtual default, hasta terminar de acordar.

El
23 de abril propuso a sus acreedores un canje de casi el 70% de su deuda bruta
por nuevos bonos con un período de gracia de tres años, recorte del 55% en
intereses y 7% de capital, y extensión de la vida promedio de los bonos a 13
años. El 11 de septiembre es una fecha clave, teniendo en cuenta que se cumple
el plazo para que los acreedores ingresen al canje, luego de seis prórrogas.

La misma fecha es clave para Mendoza. Ese día también vence el plazo para la adhesión de sus acreedores. La provincia gobernada por el radical Rodolfo Suárez delineó una estrategia similar a la bonaerense: lograr una quita al reestructurar 590 millones de dólares suspendiendo el pago de intereses. La diferencia es que mejoró su propuesta desde el lanzamiento y según el gobierno provincial, ya adhirieron el 66% de los bonistas, por lo que resta otro 9 por ciento para que se activen las cláusulas de acción colectiva.

Otras provincias también aprovecharon el anuncio de Nación con tres grandes comités de acreedores, al que llegó a principios de agosto, para anunciar sus reestructuraciones. Fue el caso de Neuquén, que busca reestructurar 900 millones de dólares. Cuando el Gobierno anunció el acuerdo, el gobernador neuquino, Omar Gutiérrez, aseguró que tendría como efecto “despejar el horizonte para las provincias”. El plazo de adhesión venció el viernes pasado y fue postergado hasta el 18 de septiembre.

En la misma línea actuaron Córdoba y Chubut, que anunciaron sus reestructuraciones los primeros días de agosto, con diferencias en sus estrategias: no buscarán una quita, sino reperfilar los vencimientos. Córdoba reestructura 1700 millones de dólares y Chubut, 900 millones de dólares.

El gobernador entrerriano Gustavo Bordet apunta a renegociar U$S 500 millones; pagó el 8 de febrero U$S 21,9 millones y el 8 de este mes venció el octavo servicio, pero la Provincia optó por acogerse al período de gracia para renegociar con tenedores.

Por su parte, Tierra del Fuego tiene una estrategia completamente distinta. Busca que algún inversor externo recompre la deuda de los 200 millones de dólares, “con nuevas condiciones”. El 30 de julio, Chaco inició el procedimiento para canjear 250 millones de dólares.

Río Negro (300 millones de dólares a reestructurar) dejó de pagar en junio. En la misma línea, La Rioja (200 millones de dólares) se encuentra en el período de gracia tras haber dejado de pagar el bono verde.

Salta, que busca reestructurar 388 millones de dólares, a principios de agosto pagó intereses para evitar el default, una estrategia similar a la de Córdoba. En tanto, la legislatura de Jujuy aprobó la reestructuración de deuda pública por 210 millones de dólares, pero aún analiza la estrategia. Todos a contrarreloj. ♣♣♣

#PA.

JUEVES 3 DE SEPTIEMBRE DE 2020.

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