Las denuncias contra el exsacerdote Emilio Raimundo Lamas por las violaciones a Carla Morales Ríos y Juan Carlos García en la parroquia de Rosario de Lerma, Salta, cuando eran niñxs, tuvieron una respuesta primero en el Vaticano antes que en la Justicia ordinaria. El Arzobispado de Salta comunicó que la Iglesia le quitó el estado clerical de forma “firme e inapelable”. Carla –artista, activista trans e integrante de nuestra cooperativa- subrayó que es un paso más para que la Justicia actúe: en mayo tuvo que realizar una campaña de visibilización luego de que Lamas presentara un pedido de prescripción de la causa y se postergara así el inicio del juicio. Carla y Juan Carlos aún esperan el fallo de la Corte provincial, donde al día de hoy sólo votaron cinco de los nueve jueces que la integran. En esta nota compartimos la investigación completa del caso y el histórico diálogo que Carla mantuvo con el Arzobispo provincial.

La artista Carla Morales Ríos, en el vía crucis que realizó de la Casa de Salta a la Catedral para visibilizar sus denuncias. Foto: Martina Perosa

“Es un paso más que la justicia ordinaria haga lo que tenga que hacer”. Así define la artista y activista trans Carla Morales Ríos la decisión del Vaticano en quitarle el estado clerical al exsacerdote Emilio Lamas, denunciado por ella y por Juan Carlos García por abuso sexual con acceso carnal en la parroquia de Rosario de Lerma, en Salta, cuando eran niñxs.

“La Congregación para la Doctrina de la Fe ha confirmado la sentencia del Tribunal de segunda instancia que juzgó al P. Lamas encontrándolo también culpable y sentenciando la pérdida del estado clerical”, informa el comunicado del Arzobispado de la provincia, firmado por el prebístero y vicario judicial Loyola Pinto y de Sancristóval, con fecha del 28 de agosto. “Desde el día de la fecha en que se lo ha notificado, el P. Lamas pierde su condición clerical y no puede ejercer el ministerio bajo ninguna circunstancia salvo confesar en peligro de muerte. Tal decisión es firme e inapelable”.

Carla subraya como paradoja que la resolución de la Iglesia haya sido más rápida que los tiempos de la Justicia: el 7 de mayo era la fecha de inicio de juicio contra Lamas, pero las audiencias se pospusieron porque su defensa presentó un pedido de prescripción de la causa. La decisión, desde entonces, está a la espera de la resolución de la Corte de Justicia de Salta. “Recién votaron cuatro de nueve jueces”, dice Carla, quien en mayo realizó una campaña de visibilización para que que la Justicia “no siga defendiendo curas pedófilos”.

El comunicado del Arzobispado debe enmarcarse como parte de esa lucha. “Sabemos que la sentencia definitiva renueva el dolor de las víctimas”, concluye, y agradece la “valentía y coraje” de las víctimas “al denunciar estos aberrantes hechos indignos de cualquier persona y más de un ministro de Dios”.

Una conversación histórica con el arzobispo

El comunicado completo del Arzobispado.

En octubre de 2018, Carla decidió visibilizar las denuncias por los abusos sufridos por parte del sacerdote Lamas con una acción desde la Casa de Salta en Buenos Aires hasta la Catedral, en Plaza de Mayo. Fue al mismo tiempo en que en Rosario de Lerma, su pueblo natal, se desarrollaba una marcha para exigir justicia por su caso y el de Juan Carlos García, la otra persona que denunció los abusos.

En esa acción, Carla cargó una cruz negra acompañada de dos mujeres con dos carteles:

  • «Iglesia Católica cómplice de violación».
  • «Emilio Lamas cura violador”.

En ese trayecto, Carla hizo catorce paradas en reflejo de las catorce estaciones del Vía Crucis: en cada una de ellas, describió las reiteradas denuncias que hizo a lo largo de su vida, los silencios y su proceso hasta romper la máquina abusadora. En la Catedral, dejaron la cruz y los carteles en la puerta, bajo un grito claro:

  • “No callamos. No nos olvidamos. No los perdonamos”.

La denuncia de Carla también produjo un acontecimiento histórico. En la Catedral de Salta, en noviembre de 2018, el arzobispo Mario Cargnello aceptó recibir a Carla y a Juan Carlos por las denuncias contra Lamas, quien entonces estaba detenido desde hacía un mes por las denuncias. Tuvieron que pasar casi 25 años de aquel abuso que todos silenciaron para que se concrete esta reunión histórica en muchos sentidos:

  • Es la primera vez que una alta autoridad eclesiástica acepta conversar con dos víctimas y pedirles perdón.
  • También es la primera vez que un arzobispo conversa con una travesti.

Los temas de la charla histórica (la Educación Sexual Integral, el Matrimonio Igualitario, la niñez trans, las leyes de la naturaleza y de las construcciones culturales que explican o no la existencia de Dios) pueden leerse en la desgrabación textual de aquel encuentro.

Lo inaceptable

“La resolución habla de que la decisión es inapelable”, dice Carla a lavaca. “No lo esperaba. También habla de que el llamado secreto canónico que tanto cuidaban también deja de existir. También es ponerse al día con quienes veníamos trabajando esto hace años, las que visibilizamos la problemática de abuso. Si bien lo tomo con pinzas, porque sé que es la Iglesia, tiene un peso y me doy cuenta por la reacción de mucha gente católica de acá en Salta. Sienten que la Iglesia no se llamó a silencio, y eso es importante”.

Sin embargo, Carla sigue a la espera del de la Corte provincial. Días antes del comienzo de las audiencias, la defensa de Lamas presentó una apelación por la prescriptibilidad de la acción penal, por lo que el presidente de la Corte de Justicia de Salta, Guillermo Catalano, postergó el inició del juicio hasta tanto los jueces definan sobre la constitucionalidad del proceso. La fiscalía resaltó que la Procuración provincial “trabaja en línea con la plena vigencia” del fallo -como precedente- de la Corte Suprema de la Nación sobre la causa del clérigo Justo José Ilarraz, condenado en 2018 a 25 años de prisión por abusos contra niñes en el Seminario de Paraná (Entre Ríos). Previo a la sentencia, la Corte había desestimado un recurso de la defensa en el que solicitaba el sobreseimiento por entender que la acción penal había prescripto.

“Todavía sigo esperando la votación”, apunta Carla. “Aún quedan cinco de los nueve jueces. Me hace ruido que la Justicia no actúe. Es su trabajo. Sobre todo, por lo que significa la denuncia que tienen entre sus manos. Espero que la resolución de la Iglesia sea un punto extra para que voten en contra de la prescripción”.

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