Histórica textil de Mar del Plata suspende a 175 trabajadores hasta el otoño por el derrumbe de ventas

Histórica textil de Mar del Plata suspende a 175 trabajadores hasta el otoño por el derrumbe de ventas

 

Como un símbolo de la grave crisis que sacude al sector textil, la fábrica Textiliana que produce los sweaters Mauro Sergio anunció este jueves la suspensión de más de dos tercios de su personal por cuatro meses y medio.

La reducción de los aranceles a la importación de ropa decidida por Luis «Toto» Caputo en marzo pasado desestabilizó a la industria textil nacional que, solo en agosto pasado, contrajo su producción en un 18%.

Esa apertura de las importaciones redundó una drástica caída de las ventas que produjo un sobre-stock en las pymes textiles nacionales que, a la vez, repercutió en una espiral de suspensiones y despidos que crece y no se detiene.

Solo en lo que va de 2025, ya se perdieron cerca de 5 mil empleos en el sector textil. En el caso de Mauro Sergio, que tiene su temporada alta de producción en otoño-invierno, decidió suspender 175 trabajadores, de una planta que, en total, cuenta con 250 operarios.

La decisión fue comunicada tras una audiencia realizada con el Ministerio de Trabajo. Durante el período de suspensión, los trabajadores percibirán el 78% del salario de bolsillo, aunque no se realizarán aportes jubilatorios.

Furia de los textiles con Caputo por abrir la importación de ropa: «Nos sentimos defraudados»

Pero la mayor preocupación está en la incertidumbre del regreso. De eso dependerá que la producción muestre signos de mejora.

Por lo pronto, en las empresas la bronca está centrada por la apertura de importaciones que impulsó Caputo: «Cuando estábamos esperando la baja de impuestos, nos despachamos con que el Gobierno le bajó el impuesto a los chinos», dijo el titular de la Cámara Texil de Mar del Plata, Guillermo Fasano.

Además de la decisión aperturista, los textiles nacionales acusan una «falta total de control de calidad y seguridad» de la ropa que ingresa al país, por lo que denuncian el «ingreso de productos contaminantes».

Asamblea de trabajadores de Mauro Sergio tras conocerse las suspensiones.

En el caso de Mauro Sergio, también se anunció el pago del aguinaldo en dos cuotas. A priori, la empresa había propuesto seis meses de suspensión pero, en la negociación con el gremio, el plazo se redujo a cuatro y medio.

Siendo uno de los bastiones de la industria textil nacional, Mar del Plata, es uno de los termómetros de la situación del sector. Ahí, se registró una evidente reducción de la capacidad instalada.

 

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    Los decapitados de Vráble: la masacre que reveló el violento final de los primeros agricultores de Europa

     

    En los bordes de un pequeño poblado de Eslovaquia, un hallazgo estremeció la visión idílica que la arqueología conservaba sobre los primeros agricultores europeos. Más de 85 esqueletos sin cabeza, enterrados en masa hace 7000 años, obligan a reescribir la historia: la cultura que expandió la agricultura en Europa no sólo desapareció misteriosamente, sino que lo hizo en medio de un estallido de violencia ritualizada.

    Por Alcides Blanco para Noticias La Insuperable

    Una ciudad neolítica y una fosa interminable

    A las afueras de Vráble, un pueblo eslovaco ubicado a cien kilómetros de Bratislava, la arqueología esperaba tierras tranquilas. Pero en 2017, mientras excavaban un simple campo de trigo, los equipos de la Universidad de Kiel encontraron algo que cambió todo: cuatro esqueletos sin cabeza, enterrados en una zanja al borde de un antiguo asentamiento neolítico.

    Desde entonces regresan cada año. Y cada año la escena se vuelve más inquietante.

    Arqueólogas como Katharina Fuchs describen que “donde nos parábamos, había huesos”. En el verano de 2022 apareció el núcleo más impresionante: 34 cuerpos apilados dos o tres niveles arriba en un espacio del tamaño de una cochera. Ninguno tenía cabeza, salvo un niño. Y la historia no terminó allí: hoy la fosa ya mide 45 metros de largo y sigue creciendo.

    Este enorme entierro pertenece a la cultura de la Cerámica Lineal (LBK), la primera sociedad agrícola de Europa central, descendiente directa de quienes habían domesticado plantas y animales en Anatolia alrededor del 9000 a.C. Desde el 5500 a.C. colonizaron un corredor fértil que iba desde Hungría hasta el oeste de Francia.

    Pero hacia el 5000 a.C., algo se quebró. Y los restos de Vráble son parte de la evidencia de un final tan violento como inesperado.

    Señales de violencia aparecen en toda Europa alrededor del 5000 a. C. En el siniestro yacimiento de Herxheim, en el oeste de Alemania, investigadores hallaron miles de fragmentos de huesos humanos quebrados.
    GDKE Rhineland-Palatinate/Fabian Haack

    El mito roto de una prehistoria pacífica

    Durante décadas se creyó que los LBK vivían en una sociedad simple, igualitaria, sin ejércitos, sin jerarquías y sin conflictos importantes. Una especie de “Eden agrícola” organizado alrededor de pequeñas granjas familiares y cerámicas decoradas con líneas incisas.

    Ese relato empezó a derrumbarse en los años 80 con el hallazgo del Talheim Death Pit, una fosa en Alemania donde 34 personas —la mayoría niños— aparecieron con el cráneo fracturado. Más tarde aparecieron otras masacres, cada una distinta, cada una más desconcertante.

    En Kilianstädten, 26 personas, entre ellas 10 niños menores de seis años, tenían no sólo fracturas en el cráneo: sus tibias habían sido aplastadas intencionalmente.

    En otro sitio alemán, ocho de nueve asesinados eran hombres jóvenes, ejecutados de rodillas, con un golpe por detrás, como en una matanza premeditada.

    En Asparn-Schletz (Austria), unos 200 cuerpos aparecieron desordenados en una zanja. Pero la genética mostró que casi ninguno era pariente de otro. No era un pueblo exterminado: era otra cosa, algo ritual, organizado, perturbador.

    Y luego viene Herxheim, el caso más extremo: más de 500 cráneos decapitados, desmembrados y acompañados con cerámicas finas y restos de banquetes. Un ritual de larga duración, deliberado, sin rastro de furia: un proceso cuidado que incluía matar, descarnar, quebrar y depositar huesos humanos como parte de ceremonias complejas.

    La violencia LBK, lejos de responder a conflictos ocasionales, aparece concentrada casi exclusivamente en el tramo final de esta cultura. Un estallido que parece más ideológico que bélico.


    Vráble: un auge, una ruptura y un final brutal

    La excavación de Vráble permite ver esta transformación casi en cámara lenta.

    Hace 7500 años fue una de las ciudades más grandes de la LBK: tres barrios simultáneos, cada uno con 15 a 20 largas casas comunales, especializadas en criar distintos animales. Allí cultivaban trigo primitivo (emmer y einkorn) y celebraban un crecimiento demográfico extraordinario.

    Arqueólogos trabajan con cuidado entre huesos desordenados en Vráble, una fosa común en el centro de Eslovaquia. Expuestos por primera vez en 7000 años, los huesos deben mantenerse húmedos para evitar que se desintegren.
    A. Curry / Science

    Pero hacia el 5100 a.C., algo empezó a quebrarse. Uno de los barrios fue amurallado con un doble foso, en un trabajo monumental, casi imposible con herramientas de piedra. Las puertas del recinto estaban orientadas de espaldas a los otros barrios. Un gesto político, hostil, de separación interna.

    Y al borde de esas zanjas aparecieron los cuerpos sin cabeza.

    Los estudios osteológicos revelan que:

    • las decapitaciones fueron intencionales, realizadas con cuchillos de sílex o de obsidiana;
    • los cuerpos fueron depositados rápidamente, sin exposición previa al ambiente;
    • las víctimas incluyen adultos de ambos sexos y adolescentes, pero pocos niños pequeños;
    • entre los huesos hay piedras de río traídas adrede, cuentas fabricadas con dientes humanos perforados y fragmentos cerámicos.

    Vráble fue abandonada poco después de estas masacres, y jamás volvió a ocuparse.


    ¿Qué llevó a la caída de los primeros agricultores europeos?

    La pregunta sigue abierta. Las hipótesis se multiplican:

    ➤ ¿Crisis demográfica?
    La expansión LBK fue tan rápida que pudo haber tensado los vínculos sociales y las formas tradicionales de convivencia.

    ➤ ¿Choque cultural interno?
    Sitios como Herxheim sugieren un giro ritual drástico, probablemente para reforzar cohesión en un mundo que comenzaba a desestabilizarse.

    ➤ ¿Un colapso social por falta de espacio?
    Al alcanzar los límites de los suelos fértiles de loess, la cultura perdió su motor expansivo y comenzó a mirarse hacia adentro… hasta romperse.

    ➤ ¿No hubo hambre ni cambios climáticos extremos?
    La evidencia ósea no muestra señales de desnutrición. La explicación no parece biológica ni ambiental: parece cultural.

    El resultado fue un final abrupto: una cultura que dominó 700.000 km² quedó reducida a ruinas, fosas y cerámicas quebradas.

    Como señalan arqueólogas citadas por Science, el LBK obliga a recordar algo incómodo: la violencia no es un invento reciente; acompaña a la humanidad desde sus orígenes.

     

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    SABOR AGRIDULCE PARA FACU ALDRIGHETTI EN LA 2DA FECHA DEL TOP RACE

    Pasó por Concepción del Uruguay la 2da fecha del Top Race y Facu Aldrighetti cerró con un aceptable P5 considerando las complicaciones que se le presentaron durante el fin de semana entrerriano. En la clasificación del día sábado el piloto reginense no tuvo una buena jornada y terminó con un #P9, que solo lo benefició…

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  • Voto Kastigo

     

    José Antonio Kast representará a la derecha chilena en la segunda vuelta. Con esa ecuación despejada, el resultado de las elecciones de este domingo parece anecdótico: la comunista Jeanette Jara se impuso con el 26,8 por ciento de los votos, pero sus chances de llegar a la presidencia ahora son mínimas.

    El 23,9 por ciento que obtuvo Kast se ve a simple vista como un resultado magro, un piso menor al que obtuvo en la elección de 2021, cuando también accedió a segunda vuelta, pero en el Chile de hoy es casi una hazaña: no sólo logró mantener su vigencia, sino que aumentó su caudal de votos, evitó el sorpasso del otro candidato de ultraderecha –Johaness Kaiser, un ex diputado de su partido, que alcanzó el 13,9 por ciento– y volvió a doblegar a la centroderecha, esta vez representada por Evelyn Matthei, que se quedó en 12,4 por ciento. Ambos candidatos se trasladaron al comando de Kast casi inmediatamente después de que se conocieran las primeras tendencias, y le confirmaron su apoyo. 

    Visiblemente cansado, con el mismo tono seco y apagado con el que dirigió su campaña, Kast agradeció la foto de unidad de las derechas y volvió al guión que ejecutó prolijamente durante todos estos meses.

    –Lo que hoy día quedó claro es que la oposición derrotó a un gobierno fracasado, a un gobierno que no supo dirigir los destinos del país, pero la única victoria real, la única victoria que nos hará celebrar es cuando derrotemos al crimen organizado y al narcotráfico. 

    Kast: de pinochetistas nostálgicos a liderar la derecha

    El Partido Republicano, la fuerza con la que Kast quebró la unidad de la derecha hace menos de una década, se convirtió ayer en la bancada más grande del Congreso. Fue gracias a ese armado territorial que Kast pasó de ser un candidato de pinochetistas nostálgicos (que en 2017 le dieron el 8 por ciento de los votos) a superar a todo el resto de sus competidores y protegerse de los vaivenes cada vez más agresivos de la política chilena y su electorado, experto en triturar liderazgos y expectativas en tiempo récord. Kast había perdido el aura de novedad y cierto impulso anti establishment, pero cultivó un despliegue y una disciplina partidaria que lo recompensaron.

    Militante ultracatólico, perteneciente al movimiento apostólico Schoenstatt, de origen alemán, Kast es uno de los pocos políticos chilenos que ha recorrido todo el país. Aunque ahora aparenta un perfil más moderado, cuando en esta campaña le preguntaron por sus posiciones sociales –como su oposición, tan temprana como reaccionaria, a la distribución de la píldora del día después– decía que él “sigue siendo el mismo”. Que no ha cambiado. Sus seguidores sostienen que es un hombre de “convicciones firmes”; sus detractores, algunos de derecha, dicen que es esta rigidez ideológica la que lo vuelve peligroso. 

    En 2016 abandonó la UDI, el partido heredero del pinochetismo, alegando que el partido se había alejado de sus valores fundacionales, el legado de Jaime Guzmán, un abogado del Opus Dei que fue el cerebro político del régimen de Pinochet y el ideólogo de la Constitución de 1980, todavía vigente. Kast conoció a Guzmán cuando entró a la Facultad de Derecho de la Universidad Católica a principios de los ochenta, todavía en dictadura, y se considera su discípulo. Guzmán, el arquitecto del sistema político de la transición que se reventó en el estallido, postulaba que la derecha tenía que tener cuadros jóvenes formados, que prediquen la moral y las ideas conservadores en terrenos adversos. 

    El derrumbe de la esperanza

    “Esta vez Chile sí despertó”, dijo Kast anoche. Fue una de las pocas alusiones al estallido social de 2019: el léxico de la revuelta se extinguió en el discurso de la izquierda, y ahora sólo aparece en forma de war flashbacks, invocados por la derecha. La relación entre Kast y el estallido es directa: el Republicano aprovechó la parálisis del gobierno de Sebastián Piñera y la coalición de centroderecha para ser el primer opositor al proceso de reformas, una posición marginal que luego capitalizó con el fracaso del primer proceso constituyente, el 4 de septiembre de 2022.

    La derrota que sufrió la izquierda aquella noche amortizó en cierta forma el resultado de ayer, el peor desde el retorno a la democracia. Casi todas las esperanzas de cambio depositadas en el gobierno de Gabriel Boric fueron sepultadas el día del plebiscito. Los partidos de izquierda, los viejos y los nuevos, asumieron la derrota como un punto de inflexión, el fin de un largo ciclo de movilización social que había comenzado en 2011. El descrédito, la rabia y la desafección seguían ahí, pero ya no la representaba la izquierda. Con la pandemia como prólogo, las calles se vaciaron. 

    Luego llegó el miedo: ese mismo 2022, Chile vivió un pico de homicidios que instaló a la seguridad como el principal problema ciudadano. El crimen aumentó, pero lo que realmente explotó fue la victimización: hay pocos países donde la brecha entre el delito y su percepción sean tan pronunciadas, una trama que se explica en parte por una sucesión de casos de alto impacto mediático –secuestros y asesinatos a empresarios y agentes de seguridad– cometidos por bandas extranjeras. El aumento de la migración irregular, que se disparó por esos años, terminó de configurar una nueva coyuntura que favorece estructuralmente a las derechas (las cifras oficiales muestran que los ingresos se triplicaron entre 2021 y 2022, pero el Gobierno afirma que el cuadro se explica por el empadronamiento, y que la mayoría de ingresos habían sido previos a la asunción de Boric).

    El abultado triunfo de Jara en las primarias del oficialismo a mediados de año expuso el descontento del resto de la izquierda con el Frente Amplio y el gobierno, al que le señalan tibieza y concesiones desmedidas a la derecha (el gobierno responde que, ante un Congreso y un clima de opinión adverso, no es mucho lo que se puede hacer). Quizás por unas semanas, pareció que el momentum con la candidatura de Jara, una veterana militante comunista bien evaluada durante su paso por la gestión, en la que ocupó la cartera de Trabajo, se iba a traducir en una buena elección en la primera vuelta (para la segunda casi nadie formulaba muchas esperanzas). Pero el resultado de ayer, en el que la candidata no logró alcanzar el 30 por ciento –el piso de aprobación de Boric– fue un balde de agua fría, apenas compensado por una performance no tan desastrosa en el Congreso, donde la derecha tendrá mayoría pero no absoluta. 

    Jara entra a la segunda vuelta con el lastre del gobierno, al que se le suma su militancia en el Partido Comunista, un tabú para votantes de centroderecha y afines, a pesar de las históricas demostraciones de apego partidario a la institucionalidad vigente, desde Salvador Allende hasta Boric, pasando por Michelle Bachelet. El hecho de que Jara seguramente anuncie en las próximas horas que no competirá en el balotaje como militante del PC es un testimonio de la dificultad que enfrenta, así como del devenir reciente de la izquierda.

    El candidato de “la gente”

    Todas las miradas ahora apuntan a Franco Parisi, el candidato que obtuvo el tercer lugar con casi el 20 por ciento de los votos. Al igual que en la elección anterior, a Parisi las encuestas lo daban cuarto o quinto, y volvió a dar la sorpresa. Es la figura que mejor representa a la desafección del electorado: con un discurso enfocado en la crítica hacia los partidos políticos, asentado en las regiones del norte –el territorio minero de donde proviene una parte significativa del PBI del país–, el líder del Partido de la Gente apela a un mundo que a la industria de encuestadores y académicos de Santiago se le sigue escapando. En la campaña anterior sacó 13 por ciento sin siquiera pisar Chile – residía en Estados Unidos a causa de una demanda por pensión alimenticia – , un flanco que suplió con una activa presencia digital. Esta vez pudo pisar el terreno y triplicó sus votos.

    El destino de esos votos no está definido. En la elección anterior, la mayoría de su electorado se inclinó por Boric, aunque Parisi había apoyado a Kast luego de una encuesta online entre las bases de su partido. Ayer evitó pronunciarse por ninguno de los dos candidatos, y dijo que lo primero que tenían que hacer era bajarse los sueldos. Pero la izquierda guarda pocas esperanzas de que los votos de Parisi tuerzan los pronósticos: el clima de oposición al gobierno, sumado a una compleja sociología de sus votantes, más afín al discurso actual de la derecha, hace difícil pensar en una transposición mayoritaria a Jara.

    Kast y Parisi son dos manifestaciones diferentes de la crisis de representación chilena. El primero representa la demanda por un liderazgo fuerte, la reacción conservadora que sucedió al estallido y se consolidó con la llegada de la crisis de inseguridad. Kast ya no menciona su oposición total al aborto o a la “ideología de género”, banderas que en esta elección fueron tomadas por Kaiser, el otro candidato ultra que contribuyó a “moderarlo”; se concentró en seguridad y migración, proyectando la imagen de un sheriff. La ampliación del campo de la derecha, que parecía debilitarlo al inicio de la campaña, ahora posiblemente lo ayude a alcanzar la presidencia. Pero la irrupción de Kast no se puede entender sin la crisis de la derecha tradicional.

    Parisi, en cambio, representa al Chile que está totalmente al margen de la política partidaria, y por eso sintoniza con algo del espíritu del estallido social: su componente antiélite. Es el mundo que está abajo, lejos de los centros urbanos de Santiago (aunque parte del éxito este año se debe a su mejora en la Región Metropolitana). “Los del Partido de la Gente mañana se tienen que levantar para ir a trabajar”, dijo en su discurso, replicando el lugar común tantas veces dicho por tantos votantes, que ahora tienen un candidato que repite y representa esa misma distancia con el sistema político. 

    Por lo mismo, ni la supervivencia de Kast ni el ascenso de Parisi se explican sin el factor más relevante en estas elecciones: la incorporación del voto obligatorio, que debutó en el plebiscito constituyente de 2022 y ahora llegó a las presidenciales. Casi seis millones de votantes nuevos, rotulados como “obligados” por los encuestadores, salieron a votar, inclinando la balanza por candidaturas de partidos no tradicionales. Por eso Kast mejoró su caudal de votos a pesar de contar con un campo más fragmentado, y el apoyo de Parisi se disparó. El comportamiento de este universo, en teoría compuesto mayormente por menores de 40 años de sectores populares, sigue siendo difícil de predecir, pero las elecciones de ayer vuelven a demostrar que el voto obligatorio desafía a los lentes con los que se miraba a la política chilena desde hace poco, y que ahora cambió para siempre.

    Si hace cuatro años, cuando pasó a segunda vuelta, José Antonio Kast tenía un techo electoral, los nuevos votantes parecen haberlo derribado. Con el viento a favor y toda la derecha alineada detrás de él, Kast arranca la campaña del balotaje como el favorito indiscutido para llegar a La Moneda. Si lo consigue, se dirá que la nueva estación del famoso y citado al hartazgo péndulo chileno ahora favorece a la ultraderecha. A un ex o renovado o arrepentido pinochetista. La pregunta será la que este nuevo Chile todavía no logra resolver: ¿Cómo se gobierna este país?

    Fotos: Prensa

    La entrada Voto Kastigo se publicó primero en Revista Anfibia.

     

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  • La UCR podría partirse y quedarse con el bloque de diputados más chico de su historia

     

    La UCR podría partirse otra vez en diciembre y quedarse con el bloque más chiquito de la historia del radicalismo, por lo menos, desde el retorno de la democracia. Mientras Alfredo Cornejo y Gustavo Valdés miran con ansias sus propias chances de suceder a Martín Lousteau en la presidencia del partido, los 12 diputados radicales que permanecerán en la Cámara Baja no encuentran razones para unirse, pese a los esfuerzos que desde el entorno de varios legisladores presumen que hacen.

    Cerca de un gobernador radical le dijeron a LPO que «todo se va resolver antes del 3 de diciembre». Sin embargo, los cornejistas no soportan a Lousteau y los legisladores que respondían al esquema de Provincias Unidas trabajaron para arrastrar diputados al armado de Guillermo Seita hasta el fracaso electoral del 26 de octubre pasado.

    En ese contexto, las heridas siguen abiertas y el mendocino Cornejo se ilusiona con la posibilidad de encumbrar a Pamela Verasay como jefa de bloque, algo que podrían respaldar Lisandro Nieri, Karina Banfi y Osvaldo Cipolini. Los cuatro ya integran la bancada que lideró hasta ahora el cordobés Rodrigo De Loredo, cuyo mandato vence el mes próximo.

    El problema de esa jugada es la resistencia de los radicales más distantes con el gobierno de Javier Milei. A Lousteau, Mariela Coletta y Pablo Juliano, titular del bloque de Facundo Manes, les resultaría inaceptable.

    Menem suma a los radicales con peluca y los libertarios quedan a un diputado de quitarle la primera minoría al peronismo

    Al mismo tiempo, el actual senador y Coletta pertenecen a Evolución, el espacio que lidera Emiliano Yacobitti, pero Juliano alimenta su propia proyección. Un legislador que lo conoce bien desliza que podría conformar su monobloque, una forma de evitar la subordinación a un radicalismo complaciente con la Casa Rosada y el riesgo de diluirse en un espacio junto a Lousteau.

    Por su lado, el correntino Diógenes González, ministro de Desarrollo del gabinete de Valdés, trajinó con entusiasmo para sumar al entrerriano Darío Schneider, funcionario del gobierno de Rogelio Frigerio, al diseño de Provincias Unidas, donde también se esperaba que recalaran los jujeños María Inés Zigarán y Jorge Rizzotti, pero en las distintas vertientes partidarias alertan que esa apuesta se habría desdibujado.

    Manes y Rizzotti.

    El rompecabezas radical emerge complicado y, además, habría que observar cómo se encuadra Guillermo Agüero, subsecretario del Ministerio de Economía de Chaco e integrante de la lista que acordó Leandro Zdero con Karina Milei y Lule Menem.

    Una fuente al tanto de las negociaciones aseguró a LPO que «los 12 radicales que quedan están haciendo ingentes esfuerzos por estar juntos pero no puede conducir Pamela o un violáceo porque se van los radicales reales». «Si no hay unidad, se parten en dos y el correntino se va con los dos jujeños, Juliano y los dos porteños», acotó.

    Los 12 radicales que quedan están haciendo ingentes esfuerzos por estar juntos pero no puede conducir Verasay o un violáceo porque se van los radicales reales. Si no hay unidad, se parten en dos y el correntino se va con los dos jujeños, Juliano y los dos porteños.

    La estimación es que el bloque radical de la unidad inalcanzable no podría ser presidido ni por los cornejistas ni por Juliano o Lousteau, tampoco por alguno de los diputados más identificado con la defensa de las leyes de Javier Milei. Esa impugnación cruzada dejaría con chances solamente a la jujeña Zigarán y al correntino González, por provenir de gobiernos provinciales que no compartieron alianza electoral con los libertarios.

    Un dirigente radical admitía ante LPO el riesgo de disolución que acecha a la UCR, que solo tuvo un bloque más pequeño que el que podría quedarle en diciembre durante el período de la década infame que fue desde el golpe militar de José Uriburu hasta 1935, mientras los yrigoyenistas permanecieron proscriptos. «En esta elección, la UCR no fue en ninguna alianza electoral y, si lo hiciera de nuevo en 2027, se podría quedar sin personería», alertó.

     

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  • Quirno amenazó a un diplomático por criticar la compra de los F-16

     

    El canciller Pablo Quirno salió al cruce por las críticas que está recibiendo el gobierno por la compra de los aviones F-16. 

    La publicación sobre la compra por tan solo un euro de Rumania a Países Bajos de aviones que al gobierno le salió 300 millones abre un frente de crítica que se suman a los que sostienen que «no hay capacidad técnica para mantener pistas y hangares» y hablan de maquinaria obsoleta y equipos en mal estado.

    En ese contexto, el diplomático Héctor Torres publicó un artículo titulado «Dinamarca comprará más aviones y barcos F-35 con un plan de gasto de 13.700 millones de dólares» que confirma que los F-16 están siendo descartados por los países europeos y alimentan la teoría de los que plantean que «Argentina está comprando aviones de segunda mano».

    Milei monopolizó el show Top Gun de los aviones en Córdoba y no invitó a Llaryora

    Tal fue el enojo de Quirno que citó el tuit de Torres con un mensaje temerario. «Le recuerdo que usted mismo se describe como miembro del Servicio Exterior de la Nación. Aún siendo pasivo, debería: actuar según su posición, no usarla para describirse o renuncie a la misma», amenazó el canciller.

    «Torres está jubilado hace 15 años y lo amenazan por opinar. ¿Piense como el gobierno o renuncie?. Insólito, nunca se vio algo así», reprocha un diplomático de carrera.

    Le recuerdo que usted mismo se describe como miembro del Servicio Exterior de la Nación. Aún siendo pasivo, debería: actuar según su posición, no usarla para describirse o renuncie a la misma

    En otro tuit del 6 de diciembre, el diplomático tuiteó: «¿CHATARRA?
    Dinamarca reemplazó los F-16 que les compramos por F-35. Lo más sugerente no es eso, sino que el Reino Unido fue consultado y no objetó la venta de los F-16 a la Argentina. ¿Por qué creen que el RU no objetó la venta».

    ¿CHATARRA?Dinamarca reemplazó los F-16 que les compramos por F-35. Lo más sugerente no es eso, sino que el Reino Unido fue consultado y no objetó la venta de los F-16 a la Argentina. ¿Por qué creen que el RU no objetó la venta? https://t.co/Npt99LnVAd

    — Hector R Torres (@HectorRTorres2) December 6, 2025

    El artículo que enojó a Quirno dice Dinamarca planea una importante inversión militar hasta 2033, centrada en la adquisición de aviones F-35, defensa aérea, patrulla marítima y capacidades árticas. 

    También comprará 16 aviones F-35 adicionales, elevando su flota total planificada a 43,  invertirán 27.800 millones de coronas en defensa aérea terrestre, sumándose a la financiación previamente anunciada.

    A su vez, revela que se destinarán 27.400 millones de coronas a reforzar la defensa danesa en el Ártico y el Atlántico Norte, incluyendo la compra de buques de patrulla árticos y aeronaves de patrulla marítima y comprarán 44 nuevos vehículos de combate de infantería, abandonando el plan de actualizar los CV90 existentes.

    El impacto de la reprimenda de Quirno en X llevó a Torres a dar marcha atrás con sus criticas y respondió: «Estimado Canciller, en el desafortunado mensaje que dio lugar a su respuesta compartí un sentimiento personal. No fue una crítica a la política exterior que usted dirige. De todas formas, acepto y acato su reprimenda».

     

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  • Están abiertas las inscripciones para el programa ‘ConectaRNos’

    La Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina informa que se encuentran abiertas las inscripciones para el Programa de Becas ‘ConectaRNos’, una beca del gobierno provincial que dará la posibilidad a 500 familias rionegrinas de contratar un paquete de datos de internet en su compañía telefónica o un servicio de internet domiciliario a…

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