Por Quique Pérez

Traumatizantemente realistas las canciones infantiles de mi infancia, para colmo de males en los actos de fin de curso había que actuarlas. La farolera es absolutamente machirula haciendo quedar a la protagonista como una histérica sin remedio, te digo que no porque me da vergüenza y te digo que sí porque te quiero a ti, como si no fuera poco adicta a sustancias pues vivía tropezando.

La de los tres alpinos que se iban a la guerra era un espanto, terminábamos todos llorando ya que algunos soldados no regresaban vivos de la batalla. La más aleccionadora para comprender el futuro según la clase social en la que te toco nacer era la que con una hermosa melodía te enrostraba el “tengo tengo tengo, tú no tienes nada, tengo tres ovejas en una cabaña, una me da leche, la otra me da lana y la otra me mantiene para toda la semana”. Pertenecemos a generaciones que le han provocado enormes daños a nuestra sociedad, pero teniendo en cuenta lo que nos obligaban a escuchar demasiado bien salimos.

Nuestra querida Argentina se encuentra inserta en la cancioncita de las tres ovejas desde su fundación, pero desde hace un siglo los sectores desposeídos consiguieron tener algo, es inexacto iniciar este proceso con el nacimiento del justicialismo, las conquistas populares comienzan en la década del 20 con las primeras elecciones limpias ganadas por el radicalismo, aunque es evidente que los mayores avances sociales se produjeron con la llegada del General al poder.

Desde la ley Sáenz Peña en adelante las aguas se dividieron; el poder económico, judicial, militar y el apoyo de las potencias extranjeras fueron siempre patrimonio de la derecha. En contraposición los votos en las elecciones sin proscripciones y el manejo de la calle con manifestaciones populares quedaron en manos de los mal llamados gobiernos populistas.

Los liberales quedaron enamorados de la vieja canción y quieren absolutamente todo sin resignar nada, intentaron cien años conseguir la mayoría del electorado, pero recién lo pudo conseguir Mauricio Macri en 2015 repitiendo en las legislativas del 2017, el que sospeche de la capacidad de estadista del ingeniero lo sobrevalora, consiguió dos triunfos donde los demás fracasaron, siendo para los partidarios neoliberales un verdadero héroe de la derecha.

El pueblo y los trabajadores solamente podían manifestarse en la calle, pero una inédita medida electoralista lo desplazo de su ámbito natural. Luego de la paliza proporcionada en las elecciones PASO, el binomio de los Fernández al cuadrado decidió abandonar su hábitat natural para dedicarse a desarrollar su campaña en selectos pequeños auditorios, presentando libros o en aulas magnas de facultades, lograron ganar la presidencia, pero permitieron a Juntos por el Cambio copar las calles de todo el país, logrando recuperar mas de diez puntos en los comicios definitivos.

Es contrafáctico analizar el resultado electoral con un Frente de Todos desarrollando una campaña masiva, pero el precio pagado fue demasiado alto: regalarles la calle a las fuerzas de derecha por primera vez, traicionando la historia y la mística de los movimientos populares. Los muchachos están contentos como chico con juguete nuevo y aprovechan cualquier consigna ridículamente peligrosa en medio de una pandemia para manifestarse, poniendo en riesgo sanitario a la población. Están analizando una marcha con la consigna de “bótox y cama solar gratis” para todos los habitantes de barrios acaudalados, los intelectuales M ya firman una solicitada cuyo título es BRONCEADOS CONTRA LA ARRUGADURA.

De esta forma un sector de la política Argenta se quedó con todo y a los perdedores eternos les recuerdan los medios hegemónicos que “tú no tienes nada” de poder real, solamente quedan algunos símbolos que a la ultraderecha le gustaría robar. La marcha peronista es pegadiza y por algunos votos las podrían adquirir cambiándole alguna de sus estrofas, los muchachos derechistas por ejemplo o fugando en vez de combatiendo el capital. Los históricos bombos de los actos justicialistas podrán ser suplantados por relucientes consolas accionadas por los mejores DJ. El famosos choripán lo reemplazaran por viandas veganas preparadas por los mas selectos chefs de puerto madero.

Pero la mayor envidia de las clases acomodadas admiradoras de todo lo extranjero despreciando lo nacional, es el éxito universal de la opera Evita que narra la vida de la esposa del General Perón y su lucha por los desposeídos. Ya están trabajando en ese tema y contrataron compositores para suplantar la hermosa obra, intentaran imponer una nueva llamada “Juliana” siendo la canción emblema de esta opera “no llores por mí, Punta del Este” ♣♣♣

#PA.

Domingo 19 de julio de 2020.

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