Por Mauro Federico


La pandemia no se detiene. Los contagios y las muertes continúan creciendo día tras día. La mayor parte de los especialistas sostienen que la única forma de frenar el ascenso de la curva es volver al 20 de marzo e implementar nuevamente una cuarentena estricta. Sin embargo, entre el Poder Ejecutivo nacional y los gobernadores aún no terminan de definir quién asumirá el costo político de la decisión. Provincias como San Luis y Santa Fe ya enfrentaron el desafío y anunciaron el retroceso de fase esta semana, con el apoyo de Alberto Fernández y su ministro de Salud. Una vez más el debate es entre quienes reclaman el retorno a las actividades sociales y productivas y aquellos que alertan sobre el inminente desborde del sistema sanitario. ¿Quién apretará el botón rojo antes de que sea demasiado tarde? Pasen y lean.

Uno de los lugares más representativos y
emblemáticos de la ciudad de Mendoza es, sin lugar a dudas, el Cerro de la
Gloria. Inaugurado un 12 de febrero de 1914, en la conmemoración del 97°
aniversario de la batalla de Chacabuco, se erige imponente sobre la piedra
cordillerana, un conjunto escultórico realizado en bronce, donde destaca la
estatua ecuestre del General José de San Martín, rodeado por imágenes que
simbolizan a todos los sectores que apoyaron la gesta de los Andes.

Si antes de cruzar la Cordillera, San Martín hubiese
evaluado los costos de la mayor hazaña militar y política de la historia
argentina, seguramente jamás hubiera liberado el continente americano de la
opresión realista. Dos años antes de concretar la gesta, cuando aún no había
comenzado a imaginarla siquiera, el Libertador redactó una proclama en la que
efectuaba un balance de la situación, tras la exitosa batalla de San Lorenzo y
su designación como gobernador de Cuyo: “tengo 130 sables arrumbados en el
cuartel de Granaderos a Caballo, por falta de brazos que los empuñen…”.

Para organizar el cruce, hubo que redoblar los
esfuerzos. El presupuesto se triplicó, pasando de casi 10.000 pesos mensuales
(a mediados de 1815) a casi 40.000 pesos mensuales desde finales de 1816 hasta
la partida, en febrero de 1817. El gran costo lo asumieron los mendocinos,
aportando soldados y recursos materiales que incluyeron desde banderas y
ponchos cosidos por las mujeres, hasta cañones y pólvora fabricados por mineros
y comerciantes cuyanos.

La historia es conocida. San Martín doblegó a los
españoles en tierras trasandinas y luego enfiló hacia Perú para proyectar la
sombra de su sable corvo y liberar América toda. Toda la jugada fue osada.
Pero si los patriotas no se hubieran animado a concretarla, España hubiese
extendido su periodo imperial en el Virreynato del Río de la Plata
y, quién
sabe, cuál hubiera sido el destino de esta patria.

Hoy Argentina se encuentra en un momento
crítico
. La pandemia avanza a pesar de los esfuerzos de una
sociedad que lleva un semestre de cuarentena y un Estado que invirtió más de un
billón de pesos para asistir a los sectores más golpeados por la inactividad
forzada. Sin embargo, cuando muchos creían superada la peor parte de la guerra
contra este enemigo invisible llamado COVID, el número de contagios comenzó a
crecer de manera sostenida y los focos de la infección traspasaron las
fronteras del AMBA.

Varias provincias vuelven a blindarse. La
situación amenaza con desmadrarse en muchos distritos
. Los terapistas están
exhaustos y el fantasma del colapso es tema de conversación en los pasillos de
las gobernaciones. Sin embargo, marzo quedó muy atrás y el margen para
fortalecer las restricciones es muy acotado. El endurecimiento puede pagarse
caro, hay sectores muy golpeados y persiste una fuerte discusión por las
libertades.

El jueves el gobernador de San Luis, Alberto
Rodríguez Saá
, anunció que los distritos más poblados de la provincia —entre
ellos la capital— vuelve a fase 1 por siete días. La decisión fue adoptada tras
mantener largas conversaciones con Ginés González García, quien se puso
al hombro la tarea de convencer a los jefes provinciales para que asuman el
costo de restringir la circulación de personas y así cortar con la transmisión
viral.

Al día siguiente, Omar Perotti imitó a su par
puntano y se cargó la romana de comunicar que el sur santafesino —con epicentro
en el Gran Rosario— cerraba todo nuevamente. El panorama sanitario es tan
complejo que hacia allí viajó Ginés para acompañar al mandatario en el anuncio
de la decisión. Desde la cartera sanitaria santafesina aseguran que, si no se
logra achatar la curva ascendente, el sistema en los distritos más afectados
no resiste y que el botón rojo está a la mano
. La variable de análisis es
la capacidad de atención.

***

Mendoza siempre estuvo lejos

El caso mendocino presenta algunas complejidades
para el análisis. El miércoles, durante su visita al living de TN, Alberto
Fernández
manifestó su preocupación por la situación de la provincia cuyana
y anunció que viajaría este lunes, tras mantener diálogos con el gobernador
radical Rodolfo Suárez. El viernes el gobierno nacional envió un Hércules
C-130 de la Fuerza Aérea Argentina repleto de recursos sanitarios para reforzar
el sistema de salud, averiado por la cantidad de contagios. La carga
contenía 30 respiradores, 40 monitores y 50 bombas de perfusión, además de
toneladas de material descartable
.

Uno de los colaboradores más estrechos del
presidente le planteó una hipótesis inquietante: ¿y si el viaje a Mendoza
resultara una emboscada? Suárez lo necesita a Fernández para deslindar la
responsabilidad de una decisión que es consciente debe tomar si quiere evitar
el desastre absoluto en su territorio. Algunos intendentes, también de
Juntos por el Cambio, pretenden que el gobernador “asocie” al gobierno nacional
en la catástrofe sanitaria y lo utilice para justificar el retorno al
aislamiento total
.

“La idea del gobierno mendocino es que Alberto pague
los platos rotos de una medida que puede sonar impopular, aun cuando la mayoría
asume que no existe otro modo de frenar los contagios que un nuevo toque de
queda y el presidente no debería exponerse a ese desgaste”, afirmó a #PuenteAereo
un funcionario con acceso al despacho principal de Olivos.

Hasta hace dos semanas, el Frente de Todos evaluaba
la estrategia de la cuarentena estricta como un “triunfo” frente a la pandemia.
Pero el resultado favorable se ve amenazado por el desborde de los servicios
asistenciales que comienzan a colapsar en varios distritos
. Para aguantar
el resultado, el único camino posible es volver al escenario del 20 de marzo,
pero evidentemente eso tiene un costo político que algunos gobernadores no
están dispuestos a asumir solos
.

En el gabinete nacional las opiniones están
divididas. Hay algunos que postulan la conveniencia de no interferir en las
decisiones de las provincias gobernadas por opositores que fueron críticos de
la cuarentena y dejarlas que resuelvan la disyuntiva por sí solas. “Que se
hagan cargo ellos del desastre que generaron con las convocatorias a las
marchas contra el gobierno y la apertura prematura de las actividades
”,
sostienen desde un despacho ubicado en el primer piso del ala norte de Casa
Rosada, con vista a Rivadavia.

Otros plantean que el presidente debe tomar las
riendas de la situación y volver a Fase 1 en la totalidad del territorio
nacional “sin importar el costo político que insuma la decisión”. Si el
ritmo de casos sigue creciendo en estas proporciones, alguien tendrá que
apretar el botón rojo
. Y el 20 de septiembre parece demasiado lejano como
para aguardar el vencimiento de este período de cuarentena en el que las
variables se desmadraron.

***

Y la vacuna ¿para cuándo?

Hace un par de semanas, el gobernador de una provincia
muy importante le dijo a un integrante del gobierno nacional que tenía
“información de primera mano” acerca de la fecha en la que el gobierno de Donald
Trump
iba a tener una vacuna para prevenir el coronavirus. “La va a
presentar antes de las elecciones de noviembre, como un golpe de efecto para
revertir los resultados que hoy lo muestran complicado frente al candidato
demócrata”, le dijo el mandatario territorial a este funcionario. “Yo estuve
hablando con el mismo laboratorio y me dice que me puede garantizar un millón
de dosis para octubre”, agregó ante la mirada atónita de su interlocutor.

La realidad es que son varios los laboratorios interesados en llegar primero a la meta de contar con las vacunas necesarias como para satisfacer la demanda ávida de centenares de gobiernos. “Nuestros cálculos es que para principios de 2021 podamos tener disponible la que está elaborando Pfizer y recién para fines de marzo la de AstraZeneca”, confió a este medio una fuente del edificio de la avenida Belgrano y 9 de julio. Hasta entonces, deberemos seguir cuidándonos con el aislamiento o distanciamiento social, según la etapa en la que se encuentre cada distrito. ♣♣♣

#PA.

Domingo 30 de septiembre de 2020.

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