Por Adrián Machado


Nuevo capítulo en la regulación de las Big Tech: Trump logró, con el argumento de la protección de la seguridad nacional, que una empresa estadounidense controle las operaciones de TikTok en suelo norteamericano. Por su parte, la Unión Europea busca generar herramientas para sancionar u obligar a los gigantes tecnológicos a dividirse, con el propósito de evitar posiciones dominantes de mercado.

Los rumores que indicaban a Microsoft como la empresa que se haría cargo de TikTok en suelo estadounidense fueron disueltos en los pasados días con el anuncio oficial de que Oracle, junto a Walmart, controlará la operatoria en los Estados Unidos de la red social de origen chino. Los datos de los usuarios norteamericanos de TikTok ya no estarán almacenados en los servidores de ByteDance sino en los de Oracle -cuyo fundador mantiene una amistad con Donald Trump-, que se convirtió en el “proveedor tecnológico de confianza” de la aplicación.

Una de claves del acuerdo es que Oracle y Walmart no se transforman en dueños ni siquiera de las operaciones estadounidenses de TikTok, sino que solamente prestan la infraestructura para alojar datos, con el objetivo que los mismos permanezcan dentro de los EEUU. Esta era la gran preocupación de la administración Trump, que había lanzado acusaciones hacia China con respecto al robo de información a través de dicha aplicación.

En el marco de la guerra comercial/tecnológica que involucra a las dos potencias, la amenaza presidencial fue instar a la empresa asiática a buscar un socio local, so pena de bloquear la red social en todo el país. Recordemos que TikTok cuenta con 400 millones de usuarios activos diarios, de los cuales 50 millones están en los Estados Unidos -ese número asciende a 100 millones si se contabilizan los usuarios activos mensuales-. La relevancia de la aplicación queda clara con estos números, uno de cada cuatro estadounidenses la utiliza diariamente.

Al mismo tiempo que se confirmaba el acuerdo con Oracle, medios de comunicación chinos aseguraban que ByteDance no tiene intenciones de vender sus operaciones en Estados Unidos ni de ceder el código de la aplicación a un potencial comprador extranjero. Además de lo pretendido por la empresa controladora de TikTok, lo que existe es una regulación presentada por el gobierno chino a fines de agosto: en el caso de ByteDance, no podría ser adquirida de forma total por una empresa estadounidense, aun si diera el visto bueno, ya que el algoritmo de recomendación de TikTok -pieza central de la aplicación- quedaría fuera de cualquier acuerdo de compra/venta.

En suma, la situación contractual no modifica en demasía el orden de los factores: Oracle proporciona únicamente la infraestructura para las operaciones de TikTok en EEUU, ByteDance controla las operaciones en el resto del mundo y mantiene la versión china de la red social: Douyin. Muy lejos de lo planteado por una potencial adquisición de Microsoft, donde la compañía fundada por Bill Gates controlaría de manera total las operaciones en los Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

La decisión del gobierno de los Estados Unidos podría ser tomada como modelo global, compañías como Facebook o Google pudieran ser reestructuradas y quedar bajo control local en países que esgriman su preocupación por “cuestiones de seguridad nacional”.

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Por otro lado, la Unión Europea propuso distintas medidas regulatorias con el fin de forzar a las grandes corporaciones tecnológicas a dividirse o incluso vender algunas de sus divisiones que operan en territorio de la UE. Esto sucedería siempre en el caso de que uno de estos grandes jugadores detente una posición dominante en el mercado que perjudique los intereses de los usuarios y de empresas rivales más pequeñas.

Thierry Breton, Comisionado de la Unión Europea, señaló que estas propuestas se estudian luego de la consulta pública de la Digital Services Act, una regulación que se supone superadora del marco legal sobre comercio electrónico creado hace 20 años. Entre los puntos destacados de la nueva legislación se encuentra la mayor capacidad de escrutinio por parte de las autoridades acerca del modo en que las empresas recolectan datos de los clientes. Evitar que los usuarios se cambien de plataforma, práctica habitual entre las compañías tecnológicas, podría ser sancionado. Otra penalización en estudio está dirigida a quienes obliguen a los usuarios a utilizar un solo servicio: el ejemplo más gráfico es lo que sucede con Apple y Fornite, la compañía que fundara Steve Jobs direcciona a sus usuarios a ocupar solo la App Store para conseguir aplicaciones para sus dispositivos móviles con iOS o alguna variante de ese sistema operativo.

La creación de un sistema de puntuación para estas empresas, en las que tanto los usuarios como los accionistas puedan calificar sus comportamientos, también se encuentra en debate en el marco de la nueva regulación -que probablemente entre en vigencia a fines de este año-. Con ese sistema de puntuación se podría evaluar el accionar de las compañías en cuanto al pago de impuestos o la velocidad con la que retiran contenido ilegal, por ejemplo.

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Estos movimientos regulatorios, como tantos otros pasados y por venir, dan cuenta del tamaño de los emporios tecnológicos. No siempre fue así, Natalia Zuazo -autora de “Los dueños de Internet”- señala que las Big Tech tenían cierta competencia hace más de una década: “En 2007, la mitad del tráfico de Internet se distribuía entre cientos de miles de sitios dispersos por el mundo. Siete años después, en 2014, esa misma cifra ya se había concentrado en 35 empresas”. De todos modos, en ese año todavía existía una convivencia en la punta de la pirámide entre empresas del mismo rubro.

Actualmente, lo hemos repasado en este espacio, no solo unas pocas major dominan las actividades en sus sectores primarios, sino que buscan constantemente expandirse hacia el resto de la actividad humana: transporte, entretenimiento, salud, finanzas, todo tipo de ventas minoristas, incluso el sueño. Por ejemplo, hace mucho tiempo que Google dejó de ser solamente un buscador: además de liderar ese segmento, también lo hace con la publicidad y el aprendizaje automatizado.

Esta colonización no es violenta ni necesita del poder militar, no tiene castillos ni grandes murallas, se ejerce a través de la fascinación. La búsqueda del dato es lo que guía el accionar corporativo, es el insumo más importante para generar ganancias -el ranking de millonarios globales tiene en su cúspide a los dueños de empresas tecnológicas-.

El desafío consiste en lograr eliminar o atenuar la desigualdad en el acceso a las nuevas tecnologías.

#PA.

Domingo 27 de 2020.

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