Por Fernando Oz

La operación contra el exjefe de Gabinete Aníbal Fernández en la que se lo intentó vincular con el tráfico de efedrina y el Triple Crimen de General Rodríguez, figura entre los nuevos hechos que se sumaron en la imputación contra Marcelo D´Alessio. El falso abogado es investigado por el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, por ser parte de una banda que se dedicaba a realizar espionaje ilegal y extorsión bajo el presunto amparo de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante la presidencia de Mauricio Macri.   

El magistrado amplió ayer la indagatoria de D’Alessio, pero el espía detenido decidió no declarar y preparará un escrito luego de que la defensa revise la nueva prueba recolectada por los investigadores del caso. Según informó la agencia estatal Télam, la lectura de la imputación –que duró unas cuatro horas– incluyó medio centenar de hechos en los que hay videos, audios y documentos de los diferentes presuntos actos delictivos.

Para Ramos Padilla se trata de una “organización criminal para-estatal” con “vínculos con la Agencia Federal de Inteligencia y participación de funcionarios públicos, fuerzas de seguridad, como con integrantes de los medios de prensa, dedicada a realizar, de forma organizada y con permanencia en el tiempo, múltiples planes delictivos de diversa índole –con fines económicos, políticos y judiciales– relacionados fundamentalmente con el espionaje ilegal en los ámbitos judicial, político, empresarial y periodístico”. Los investigadores también tienen más pruebas que vinculan a D´Alessio con integrantes de la (AFI) y de otros organismos del Estado.

La causa se inició el 28 de enero de 2019, cuando el empresario Pedro Etchebest denunció que había sido extorsionado por D’Alessio, quien, dijo, le exigió dinero para evitar que el fiscal Stornelli lo imputara en la “causa de los cuadernos” de las coimas por la obra pública.

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Por la causa también se encuentran detenidos los ex comisarios bonaerenses Ricardo Bogoliuk y Aníbal Degastaldi y el exagente de la AFI Rolando Barreiro; están procesados los fiscales Carlos Stornelli y Juan Ignacio Bidone y fue indagado otro ex AFI, Pablo Pinamonti.

En la causa hay cuatro documentos que se refieren a la operación para intentar vincular a Aníbal Fernández con el tráfico de efedrina que derivó en el Triple Crimen de General Rodríguez en 2008. En una de las computadoras que le secuestraron a D´Alessio había cuatro informes que tienen al pie la firma del fiscal Bidone, que intervenía en un desprendimiento de esa causa.

Uno de los informes, fechado el 10 de mayo de 2018, asegura que “los teléfonos de Aycacip (Asociación de Industriales de Caza y Pesca) eran utilizados por la gente del RENAR. Ahí puede encontrarse la vinculación con Aníbal Fernández. Esos teléfonos se comunicaban con Martín Lanatta”, en relación a uno de los condenados por el triple asesinato.

Pinamonti está imputado como miembro de la asociación ilícita que utilizó diversas herramientas del espionaje ilegal con fines políticos, económicos y judiciales. Dentro de la AFI, a la que se incorporó el 27 de mayo del 2016, Pinamonti integró el gabinete de asesores y estuvo al frente de la Dirección de Reunión de AMBA donde tuvo a su cargo a otros agentes.

El rol de Pinamonti, según se lee en el expediente, habría sido el de colocar bases de la AFI en la provincia de Buenos Aires, principal circuito electoral del país. “Tuvo conocimiento, le reportaron, dispuso y/o coordinó distintas maniobras de inteligencia ilegales realizadas materialmente por los otros miembros de la organización delictiva”, sostienen desde la Justicia.

Pinamonti no sólo tenía conocimiento de algunas operaciones de D´Alessio, sino que además las dirigía. Es el caso de “la maniobra desarrollada respecto de (Gonzalo) Brusa Dovat –a quien D’Alessio identificaba como ‘arrepentido’ o el ‘Centeno de PDVSA’– mediante intercambio de comunicaciones con Bogoliuk, quien le reportaba las comunicaciones que recibía de parte de D´Alessio”.   ♣♣♣

#PA.

Martes 14 de julio de 2020.

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