Por Lu­cía Sa­bi­ni Fra­ga


El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, salió al cruce de los miembros del Senado y aseguró que se torna “imposible gobernar a Brasil” si no lo dejan aplicar las medidas de recorte al sector público que tenía el ejecutivo en agenda.

Este miércoles, la cámara
alta votó en contra de la propuesta de recorte salarial a los empleados públicos
de todo el país, que implicaba la eliminación del derecho a paritarias salariales
del sector en los ámbitos federal, estatal (provincial) y municipal hasta fines
del 2021.

Enojado, el mandatario
salió a responder: “El Senado eliminó anoche un veto mío a una ley y con
eso perjudicará 120.000 millones de reales (21.000 millones de dólares).
Entonces así no se puede gobernar. Si la Cámara de Diputados vota igual será
imposible, hay que ayudar al país a salir del agujero en el que está”,
afirmó Bolsonaro.

La ley vetada pasa ahora
a la Cámara de Diputados para determinar si la pulseada la gana el presidente o
quienes pretenden que no se aplique el recorte mencionado; entre los votos en
contra del Senado se ubicaron varios oficialistas que sorprendieron a al propio
presidente.

La grave crisis económica y política que vive el país vecino, profundizada por los efectos de la pandemia del Coronavirus, se cristalizó también dentro del Ministerio de Economía -conducido por el liberal Paulo Guedes- de donde se retiraron al menos seis colaboradores en menos de un mes debido a la falta de concreción de un programa de ajustes fiscales y privatizaciones del sector público. En los últimos días Guedes debió incluso negar su renuncia, pese al mal momento que atraviesa la cartera que dirige.

***

Política económica: entre recortes y subsidios

El equipo económico del
gobierno está preocupado por la reacción en la bolsa del aparente freno legislativo
a los recortes: el dólar se disparó y abrió el jueves con una suba mayor al 2% tras
tocar una máxima de 5,67 reales, el mayor valor desde el 22 de mayo. En lo que
va del año, la moneda de ese país se apreció un 37,88 %, uno de los peores índices
de la región.

Con el argumento de la
falta de confianza internacional, algunos analistas del establishment local (como Pedro Paulo Silveiria, economista jefe de
la Nueva Futura Inversiones en entrevista con la agencia EFE), aseguran que
“el mercado nos sigue viendo como un puerto inseguro” y que para recuperar
la confianza del mismo, el Gobierno tendrá que demostrar “compromiso con
la estabilidad fiscal” avanzando para ello, con las reformas
administrativa y tributaria, que “enfrentan mayores resistencias”. En
argentino básico, a este proceso le decimos ajuste.

Por otro lado, Bolsonaro
se debate su aumentó de popularidad (que alcanzó un histórico 37% en agosto y
que le conviene mantener de cara a las elecciones municipales de noviembre) en
función –mayormente- de la continuidad de ciertas políticas de contención a los
sectores más pobres y golpeados por la crisis, como ser el bono o ayuda económica
de 600 reales (alrededor de 110 dólares) que se implementó desde el mes de
abril.

Las cuentas no le cierran
y el gobierna evalúa la factibilidad de continuar su pago hasta el mes de diciembre,
o en su defecto achicar el monto. El subsidio alcanzó a más de 66 millones de
personas y ha significado la suma de 254.200millones de reales (46.300 millones
de dólares) para el Estado brasilero, que actualmente ha desviado un enorme porción
de su presupuesto a sus áreas de Salud (como en general, han hecho todos los países
en mayor o menor medida).  

El Ministerio de Economía
sugirió asignar un bono de -como máximo- 200 reales (35,7 dólares) entre los
meses de septiembre y diciembre, en virtud de la disponibilidad de los
recursos, a lo que Bolsonaro desafió: “Los 600 reales pesan mucho para el
Gobierno. Y ese dinero no lo tenemos ahorrado por lo que tendremos que
endeudarnos. Y si el país se endeuda más, pierde credibilidad. El Ministerio de
Economía mencionó 200 reales. Creo que es poco, pero considero que podemos
llegar a un término medio”.

Mientras tanto, la pandemia de coronavirus alcanzó en Brasil niveles desorbitantes: se calculan actualmente más de 110.000 muertos y 3,4 millones de casos en todo el país, siendo, después de EE.UU el país más afectado del continente americano. ♣♣♣

#PA. 

viernes 21 de agosto de 2020

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