Los gobernadores de Santiago del Estero, Gerardo Zamora; Salta, Gustavo Sáenz; Formosa, Gildo Insfrán y Chaco, Jorge Capitanich fueron denunciados por Greenpeace por los desmontes durante la cuarentena.

Un informe de Greenpeace denunció que entre el 15 de marzo y el 30 de septiembre se desmontaron 42.565 hectáreas de bosques, en el marco de la cuarentena obligatoria para evitar la propagación del coronavirus.

Desde el comienzo de la pandemia que Greenpeace denuncia la sistemática deforestación en el Norte del país, pese a las restricciones impuestas para controlar la propagación del Covid-19.

La organización ecologista lleva adelante un monitoreo en el Norte Grande (NEA-NOA), y asegura que se trata de una superficie similar a la de dos veces la ciudad de Buenos Aires.

Según datos de Greenpeace, Santiago del Estero lidera el ranking de deforestación con 16.805 hectáreas; luego siguen Salta, 11.832; Formosa, 8.718 y en Chaco, 5.210 hectáreas.

Es por eso que desde la Organización se impulsa una petición a los gobernadores de Santiago del Estero, Gerardo Zamora; Salta, Gustavo Sáenz; Formosa, Gildo Insfrán y Chaco, Jorge Capitanich para que decreten la emergencia forestal y prohíban los desmontes.

“Es evidente la complicidad de los gobiernos provinciales y la impunidad de grandes empresarios agropecuarios en este crimen ambiental”, expresó Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace.

Giardini retomó la “pelea” que inició días atrás con la Sociedad Rural Argentina (SRA), entidad a la que acusó de “presionar” contra la ley de Humedales. “Salió a manifestarse públicamente contra el avance de nuevas leyes ambientales como la de humedales y la de delitos forestales”, afirmó.

“En las últimas tres décadas se perdieron ocho millones de hectáreas de bosques nativos (el tamaño de Escocia o de la provincia de Entre Ríos) y eso nos pone entre los diez países que más destruyen sus bosques en todo el mundo. El 80% de los desmontes se concentran en Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa y hay que decir que siguen estando entre las que tienen más pobres y, para peor, ahora con muchos menos bosques” resaltó Giardini.

En ese sentido, consideró que “La producción de soja y ganadería intensiva con destino a China y Europa. Desmontan grandes productores agropecuarios que en su mayoría no son de la región chaqueña, sino, principalmente, de la región pampeana. En lugar de adaptarse a las limitantes y las posibilidades que les brinda el ecosistema, deciden transformarlo, destruyéndolo”.

 “Más desmontes significan más enfermedades, más cambio climático, más inundaciones, más desalojos de comunidades campesinas e indígenas y más desaparición de especies en peligro de extinción. Destruir bosques es un crimen y no podemos perder ni una hectárea más”, advirtieron desde la organización ambiental.

#PA. Télam.

DOMINGO 18 DE OCTUBRE DE 2020.



Fuente: Puente Aereo

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