Por Quique Pérez

Luisa Santiaga Marques fue la madre del genial Gabo, consultada sobre la genialidad de su hijo contesto que todas las historias que Gabriel plasmaba se las había contado ella. Imposible compararse con el colombiano, pero todos lo que escribimos nos alimentamos de la gente que nos rodea. En mis humildes columnas vuelco constantemente anécdotas de mis abuelos, tíos y amigos de mi lejana infancia en la Macondiana Avellaneda. Este domingo la idea madre me la transmitió Walter, un personaje bohemio con millones de historias vividas, ese tipo de gente que si no existiera habría que inventarla.

En los recreos escolares jugábamos Al Don Pirulero, quizás no por gusto si no por que en general era un divertimiento mixto con una enorme posibilidad de compartir momentos con las compañeritas de grado, cosa demasiado difícil para la timidez de los niños de aquella época. El pasatiempo era sencillo, consistía en una pegadiza canción que en algún momento había que acompañar con la mímica de la ejecución de algún instrumento musical, en el instante que el director del juego lo indicaba permutabas la ejecución imaginaria y debías mover tus manos en círculos para no hacerte merecedor a una prenda, a la tercera tendrías que dejar el juego quedando librado a la decisión del conjunto ganador, cual seria el castigo que merecía el derrotado.

Las clases dirigentes de nuestra Argentina parecen estar jugando un enorme Don Pirulero, consiguiendo que sus seguidores suspendan sus proyectos de vida para imitar sus monigotadas que solo a ellos benefician, lo mas triste de la historia es ver a un alto porcentaje de nuestros compatriotas seguir irracionalmente a estos directores que solamente piensan en sus intereses, intentando expulsar de la ronda de la dignidad a la mayor parte de la población, para luego castigarlas con las prendas de la desigualdad y pobreza.

En el juego existen dos niveles de participantes, los directores de la supuesta banda y los participantes. Los primeros tienen la posibilidad de elegir la melodía a gusto y placer, dirigentes que cambian de partido político, grupos de medios que se indignan por conductas de sectores políticos enemigos pero encubren con silencio cómplice los pecados de los propios, jueces nombrados por decreto que se atrincheran en sus ilegales nombramientos en nombre de la república, socios políticos que terminan enfrentados, denunciadores seriales que defienden a quienes denunciaron por mafiosos, conviven entre cientos de ejemplos que nos demuestran cabalmente quien es el dueño de la orquesta.

El comportamiento mas curioso que roza lo psiquiátrico es el de los participantes que aun sabiendo la falsedad ideológica de los directores los siguen con un fanatismo religioso, solo alcanza que uno de los poderes de ambos lados de la grieta lo ordene para dejar de atender nuestro propio juego para defender intereses locales y foráneos.

Las prendas que tiene que pagar la mayoría del pueblo están siendo demasiado crueles, es momento de ignorar a supuestos directores de orquesta que nos vienen sumergiendo en la miseria desde hace décadas para atender nuestro juego, un país mas justo con una distribución de la riqueza que nos permita desarrollarnos con la dignidad que nuestros recursos naturales nos aseguran.

Por todos los motivos anteriormente expuestos les ruego a mis irracionales lectores que toquen el instrumento que más les guste y que los haga felices, la vida es un viaje demasiado corto para dejar de disfrutarlo por directores agoreros que solo persiguen intereses económicos y políticos, intentemos alcanzar nuestra armonía haciendo caso omiso a ruidos estentóreos y malintencionados. Atendiendo nuestro juego en este gigantesco DON PIRULERO ARGENTO. ♣♣♣

#PA.

Domingo 25 de octubre de 2020.



Fuente: Puente Aereo

Deja un comentario